miércoles, 21 de mayo de 2014

El escándalo de las tetas…

























Por: Jaime F. Pérez Uscanga

En mis tiempos las tetas eran chichis. La mamá le daba chichi al bebé. Los muchachos soñaban con tocarle las chichis a la novia. En Play Boy las modelos enseñaban las chichis y las adolescentes se tapaban sus chichitas con el cuaderno. Hoy, no sé porqué, las chichis desaparecieron y en su lugar llegaron las tetas, aunque hay quienes prefieren decirles bubis. Igual pasó con las nalgas, hoy son pompis.

Pero el punto es que hoy, desde chilangolandia, las tetas, chichis, bubis o pechos toman por asalto los escenarios político-mediáticos por los polémicos anuncios espectaculares de la campaña lanzada por el gobierno del Distrito Federal para promover la lactancia materna.

Y en el mar de discusiones y acusaciones por el “evidente machismo” con el que el publicista abordó el tema de esa


campaña, surgió por ahí una voz que reclama al jefe de gobierno defeño no haber dispuesto en las dependencias gubernamentales, de refrigeradores y recipientes para que las mamás trabajadoras en etapa de lactancia, puedan extraer la leche de sus tetas-chichis-bubis-pecho, refrigerarla debidamente y, al final de la jornada, llevarla a su hogares para alimentar a sus bebés.

¡Qué difícil debe ser gobernar una ciudad como el DF!, ¡hasta dónde llegan los reclamos, las exigencias, los señalamientos de esa “avanzada” sociedad que no se conforma ni da por satisfecha por disfrutar de niveles de vida muy por encima del promedio del resto de las ciudades del país!

El escándalo desatado por diversos grupos feministas y no pocos medios masivos de comunicación, enfocado en buena parte para atacar la figura de Miguel Mancera, jefe de Gobierno, logró, finalmente, que se retiraran todos los anuncios de esa fallida campaña, se llevara a la consulta la manera en que se vaya a enfocar y el anuncio hecho por el propio Mancera, de que se destinarán 14 millones de pesos en acciones de promoción a la cultura de la lactancia materna. Allá, en el DF, los ciudadanos mandan.

--


No hay comentarios:

Publicar un comentario